Alfil contra caballo y peón: mantener la gran diagonal
Las Negras juegan y hacen tablas
JugarEl peón está a un paso de la séptima fila y tu rey ha quedado cortado. La diagonal a3-f8 te salva. Desde esa diagonal larga, el alfil controla siempre la casilla de paso, y el caballo llega tarde para sostener un bloqueo duradero.
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¿Es tu primer contacto con este final? Aprende primero el método: Mate de alfil y caballo
No hace falta registrarse. El rival nunca se rinde y cada error queda explicado.
La gran diagonal del alfil contra caballo y peón
Las Negras juegan y hacen tablas · Mantén las tablas contra el juego perfecto
Despertando el motor…
La teoría
Este es el espejo del bloqueo del caballo: un alfil solitario contra caballo, peón y rey. El alfil no sabe plantarse en la casilla de detención como hace un caballo; defiende de lejos, y de lejos es precisamente donde un alfil le gana el duelo a un caballo.
La casilla de cruce. Localiza la casilla que el peón debe cruzar a continuación y mira qué diagonales pasan por ella. Aquí e7 está en el camino a3-f8, de seis casillas de largo, y en el camino d8-h4, de cinco, y es la MÁS CORTA de las dos la que decide la evaluación: cuando ambas llegan a cinco casillas o más, como aquí, el alfil aguanta sin ninguna ayuda de su rey, patrulla fuera del alcance del rey y del caballo, y el peón nunca podrá dar ese paso. Cuando la corta se reduce a cuatro casillas o menos, el caballo y el rey pueden echar al alfil, y el rey defensor tiene que estar cerca. La comprobación es la que enseñaba Centurini para los finales de alfil: diagonal larga, se aguanta; diagonal corta, está condenada. Si los peones de torre, pegados al borde, son el caso peligroso, es exactamente por esto.
Por qué fallan los bloqueos. La única idea del caballo es interponerse en la diagonal y taparle al alfil la vista de e7. Pero un caballo plantado en el camino no es más que una pieza colgada: no puede protegerse solo, el peón no cubre las casillas de bloqueo, y el rey no puede cuidar del caballo y escoltar al peón a la vez. El alfil se come los que están indefensos, esquiva los que están defendidos, y el camino acaba reabriéndose siempre.
La regla práctica: cuando defiendas con una pieza de menos contra un peón pasado, coloca el alfil en la diagonal MÁS LARGA que pase por la próxima casilla del peón, a la máxima distancia, y luego haz las jugadas legales más perezosas que encuentres. Aquí la actividad es la carga del atacante. Cada salida del alfil fuera del camino, incluidos los jaques que parecen forzados, es el punto entero que se va.
Sigue así
Caballo y peón contra alfil
Las Blancas juegan y ganan
El caballo aguanta contra alfil y peón
Las Blancas juegan y hacen tablas
Gana por zugzwang, no empujando
Las Blancas juegan y ganan
Las 15 posiciones: alfil contra caballoSigue el currículo completo (gratis)