Tablas de dama contra peón alfil
Las Negras juegan y hacen tablas
JugarUna dama entera contra tu peón alfil en la séptima, y aun así son tablas. El rincón no es un ataúd aquí sino un arma: el rey ahogado te protege en cada visita.
No hace falta registrarse. El rival nunca se rinde y cada error queda explicado.
Tablas de dama contra peón alfil
Hold the draw against perfect play
Waking the engine…
La teoría
Dama contra peón en la séptima gana para la dama, salvo dos veces. Las tablas del peón torre son famosas; las del peón alfil son su gemela discreta, y salvan igual de partidas porque pocos jugadores creen en ellas ante el tablero.
Por qué falla el método estándar. Contra un peón central o de caballo, la dama da jaques hasta obligar al rey defensor a colocarse en la casilla delante de su propio peón, congelando la coronación y regalando al rey atacante un paso libre. Repite la maniobra, y el rey llega. Con un peón alfil el defensor rechaza el guion: en vez de bloquear su peón, entra en el rincón JUNTO a él. Ahora capturar el peón es ahogado, y cualquier otra jugada de dama deja al peón amenazando coronar de nuevo. El tiempo gratis nunca llega, así que el rey atacante se queda como espectador para siempre.
La técnica del defensor es un vaivén de dos casillas: mantén el contacto con el peón, y cuando los jaques te empujen hacia el borde, apunta al rincón en vez de a la casilla de bloqueo. Ofrece el peón con una sonrisa; no puede aceptarse legalmente.
El mapa completo merece una pregunta de examen: los peones central y de caballo en la séptima pierden contra una dama sola; los peones torre y alfil hacen tablas, cada uno con su propio ahogado, mientras el rey atacante permanezca lejos. Conocer los cuatro casos te dice qué carrera de peones emprender tres jugadas antes de que ocurra.