Torre contra torre y alfil: cómo mantener las tablas

Las Negras juegan y hacen tablas

Jugar

Torre y alfil contra torre es una de las grandes pruebas defensivas: la pieza extra no basta para ganar frente a un juego preciso. Tu tarea con la torre solitaria es alcanzar una fortaleza y negarte a ser desalojado de ella.

No hace falta registrarse. El rival nunca se rinde y cada error queda explicado.

Torre contra torre y alfil: cómo mantener las tablas

Hold the draw against perfect play

Waking the engine…

La teoría

Torre y alfil contra torre es famoso por ser tablas en teoría, pero brutalmente difícil de defender en la práctica. El atacante necesita una maniobra larga y precisa, y el defensor necesita saber exactamente dónde colocarse.

La esquina segura. Un alfil solo controla un color de casillas. Dirígete a la esquina del color opuesto: allí el alfil no puede controlar ni la casilla de la esquina ni las casillas de huida, así que no se forma ninguna red de mate.

La defensa Cochrane. Coloca tu torre de modo que clave la torre del atacante contra su propio rey. Con la torre enemiga congelada, el alfil solo no puede progresar, y tú resistes.

En este ejercicio el atacante juega con técnica perfecta según la tabla de finales y castigará un rey errante o una torre pasiva. Encuentra la esquina correcta, mantén tu torre activa, y el medio punto es tuyo.

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