Alfiles de distinto color: las tablas defensivas

Las Blancas juegan y hacen tablas

Jugar

Con alfiles de distinto color, un solo peón de más casi nunca gana. Tu alfil controla un color, el rey enemigo no puede estar en todas partes, y el bloqueo se sostiene.

No hace falta registrarse. El rival nunca se rinde y cada error queda explicado.

Alfiles de distinto color: las tablas defensivas

Hold the draw against perfect play

Waking the engine…

La teoría

Los finales de alfiles de distinto color son los más tableros del ajedrez: como los alfiles nunca disputan las mismas casillas, el defensor construye un bloqueo que el atacante nunca puede romper.

El método. Elige la casilla frente al peón que esté en el color de tu alfil, ocúpala con el rey o el alfil, y mantente ahí. El alfil atacante controla el otro color y es impotente contra tu fortaleza.

Por qué un solo peón no basta. Para ganar, el bando más fuerte suele necesitar dos peones pasados bien separados, para que el defensor no pueda cubrir ambos colores a la vez. Un solo peón, o dos peones cercanos, son tablas.

En este ejercicio defiendes con un peón de menos. Encuentra la casilla de bloqueo de tu color y niégate a abandonarla: el atacante de la tablebase no puede progresar.

Sigue así

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