Alfiles de distinto color: cómo mantener las tablas

Las Blancas juegan y hacen tablas

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Con alfiles de distinto color, un peón de más casi nunca basta para ganar. Tu alfil domina un color, el rey rival no puede atenderlo todo y el bloqueo aguanta.

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¿Es tu primer contacto con este final? Aprende primero el método: La fortaleza

No hace falta registrarse. El rival nunca se rinde y cada error queda explicado.

Alfiles de distinto color: defensa de tablas

Las Blancas juegan y hacen tablas · Mantén las tablas contra el juego perfecto

Despertando el motor…

La teoría

Los finales de alfiles de distinto color son los más propensos a las tablas de todo el ajedrez: como los alfiles nunca se disputan las mismas casillas, el defensor levanta un bloqueo que el atacante jamás logra romper.

El método. Elige, delante del peón, la casilla que sea del color de tu alfil, ocúpala con el rey o con el alfil, y no la sueltes. El alfil atacante manda en el otro color: contra tu fortaleza no puede hacer nada.

Por qué un peón no basta. Para ganar, el bando fuerte suele necesitar dos peones pasados bien separados, de modo que el defensor no pueda cubrir los dos colores a la vez. Un solo peón, o dos peones vecinos, son tablas.

En este ejercicio defiendes con un peón de menos. Encuentra la casilla de bloqueo de tu color y niégate a abandonarla: el atacante no avanza.

Sigue así

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