La regla del peón de caballo: dos columnas de corte no ganan

Las Blancas juegan y hacen tablas

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Tu torre corta al rey negro a dos columnas de tu peón b, igual que en el esquema ganador con peón central. Con un peón de caballo, en cambio, solo es tablas. Conviene memorizar esta regla.

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No hace falta registrarse. El rival nunca se rinde y cada error queda explicado.

Peón de caballo: cortar dos columnas no basta

Las Blancas juegan y hacen tablas · Mantén las tablas contra el juego perfecto

Despertando el motor…

La teoría

Los finales de torre tienen reglas exactas, y esta es una de ellas: con un peón caballo, cortar al rey defensor por dos columnas no basta para ganar.

El borde salva a la defensa. Tu peón de b4 solo le deja a tu rey la columna «a» para resguardarse cuando llegan los jaques laterales. No hay lado largo por donde escapar, así que los jaques nunca se agotan y el peón nunca puede ser escoltado.

La defensa en la práctica. A Td4 le responde Re5, y tras Rc3 Th8 la torre negra toma el lado largo mientras el rey vuelve a e6. No se ha logrado nada.

Compara con un peón central. Con el mismo corte de dos columnas y un peón d, el atacante gana: tiene un ala entera por donde pasear a su rey, y los jaques se agotan. La columna en la que está tu peón cambia el veredicto.

En este ejercicio llevas el bando fuerte y solo consigues tablas. La destreza está en reconocer cuándo la defensa ya ha hecho suficiente.

Sigue así

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