La oposición: ejercicio de rey y peón

Las Blancas juegan y ganan

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Rey y peón contra rey casi siempre se decide por la oposición. Pon el rey delante, deja que el peón lo siga, y guarda cada tempo de más como un arma.

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¿Es tu primer contacto con este final? Aprende primero el método: La oposición

No hace falta registrarse. El rival nunca se rinde y cada error queda explicado.

Oposición: el rey delante del peón

Las Blancas juegan y ganan · Gana contra la defensa perfecta

Despertando el motor…

La teoría

Mira el método: dale a reproducir para ver la idea ganadora, o avanza jugada a jugada.

Tu rey está delante del peón: esa es la posición ganadora. Ahora los reyes quedan cara a cara, y al que le toca jugar cede terreno.

Toda partida que se simplifica lo suficiente acaba en rey y peón contra rey. Dominar este final al dedillo vale cientos de medios puntos a lo largo de una carrera.

La oposición. Los reyes se enfrentan con una casilla de por medio: el jugador que NO tiene que mover 'tiene la oposición', y el rey de enfrente debe ceder terreno. El atacante la usa para abrirse paso por delante del peón; el defensor, para plantarse eternamente en el camino.

Las reglas de oro. (1) El rey delante del peón, siempre: un peón que se adelanta a su rey solo logra tablas. (2) Guarda jugadas de peón en reserva: cuando los reyes quedan trabados cara a cara, un paso de peón le devuelve el turno al defensor en el peor momento. (3) Llegar a la sexta fila con tu rey por delante de un peón que no sea de torre gana sin importar de quién sea el turno (los peones de torre son la excepción y se entrenan aparte).

En este ejercicio te enfrentas a una defensa que no cede: un paso de rey descuidado o un avance de peón prematuro y la victoria se esfuma; el entrenador te dirá exactamente qué regla incumpliste.

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Las 68 posiciones: rey y peónSigue el currículo completo (gratis)