Kling y Horwitz: tablas con peón central o de alfil
Las Negras juegan y hacen tablas, tras Kling and Horwitz
JugarEl peón ya pasó la mitad del tablero, así que no hay defensa frontal, y Philidor tampoco funciona. El recurso salvador es bajar la torre hasta atrás y colocarla luego detrás del peón, en su misma columna.
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¿Es tu primer contacto con este final? Aprende primero el método: Finales de torres
No hace falta registrarse. El rival nunca se rinde y cada error queda explicado.
La defensa de Kling y Horwitz
Las Negras juegan y hacen tablas · Mantén las tablas contra el juego perfecto
Despertando el motor…
La teoría
Mira el método: dale a reproducir para ver la idea ganadora, o avanza jugada a jugada.
Todo estudiante de finales de torres aprende Philidor, y luego se topa con el hueco incómodo: ¿y si el peón ya cruzó la línea media antes de que tu disposición estuviera lista? Para un peón central o de alfil en la quinta fila, la respuesta lleva dos nombres desde 1851: Kling y Horwitz.
La disposición. El rey defensor se coloca delante del peón, como siempre. La torre baja del todo y se planta DETRÁS del peón, en la columna del propio peón; cuando el peón tapa la ruta directa, la columna vecina no es más que una casilla de paso hacia allí. Desde ese puesto trasero hace tres trabajos por el precio de un solo tiempo: mantiene al peón bajo fuego, de modo que solo puede avanzar si su rey le cubre la casilla siguiente, se queda lo bastante lejos para que el rey atacante no vaya nunca a desalojarla, y nunca le quita espacio de maniobra a su propio rey.
Por qué el peón está atascado. Avanzar el peón sin apoyo del rey es servírselo en bandeja a la torre que espera detrás. Escoltarlo con el rey es pedir jaques con toda la columna como distancia de jaque, y el rey no puede acercarse a la torre sin soltar el peón. El atacante tiene más espacio y no le sirve de nada.
Los límites: el método necesita la torre ABAJO en su columna, fuera del alcance del rey enemigo, y necesita al rey defensor delante del peón. Sube por la columna, o deja que ataquen tu torre con tiempo, y la coordinación se viene abajo. El atacante de este ejercicio sondea justo esos dos bordes y no se rinde nunca, y por eso conviene practicarlo en vez de solo memorizarlo. Una salvedad queda fuera de este ejercicio: la torre detrás del peón aguanta contra un peón central o de alfil, pero contra un peón de caballo no funciona en absoluto, y ahí la herramienta es la defensa en la primera fila. Confundir ambas cosas ha costado medios puntos incluso a jugadores titulados. Una precisión dentro del caso de peón central o de alfil: contra un peón central la torre detrás del peón aguanta incluso con el rey empujado al lado largo, pero contra un peón de alfil el rey debe estar en el lado corto, o el espacio extra de jaques del lado largo deja pasar el peón.
Sigue así
Peones pasados ligados contra el peón de contrajuego
Las Blancas juegan y ganan
Torre contra tres peones ligados
Las Blancas juegan y ganan
El apretón del peón de caballo
Las Blancas juegan y ganan
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